domingo, 22 de febrero de 2009

Quiero ser la grandeza de tu vida, la tristeza compartida quiero ser lo que soy yo.


Quiero ser un montón de horas al día, tu pequeña fantasía, tu mirada y tu motor.






Quiero ser la princesa prometida, la canción que cantarías la noche que salga el sol.


Y poder meterme en tu cabecita a ver lo que necesitas y saber dártelo yo.

Dime si eres feliz al despertar y solo mirarme te hace andar.



Y estar así, no quieres mas, que me necesitas cerca y que no sientes la vida si no estas junto a mí.


Quiero ser esa imagen revivida, cada rato en tu sonrisa como en tu respiración.


Quiero ser la que haga mil tonterías.



Que me mires y me digas que tú estas roto de amor.





Quiero ser la princesa prometida, la canción que cantarías la noche que salga el sol.


Y poder meterme en tu cabecita a ver lo que necesitas y saber dártelo yo

jueves, 19 de febrero de 2009

Mantenía la cabeza bien alta, pero aún seguía observando los rastros de su propia tristeza.

Se había marchado noviembre y con él, la posibilidad de volver atrás.

Un nuevo mes que se había llevado consigo horas de trabajo, lágrimas, sueños, esperanzas pero nunca su recuerdo.

Lo seguía sintiendo en el medio del pecho. Persiguiéndola día y noche. Acorralándola a cada hora.

Acosándola con canciones, lugares y momentos que lo traían una y otra vez a sus sentimientos.

Los días parecían semanas, las semanas meses, y los meses años. Sentía rechazo por las frases armadas que predicaban que el tiempo curaba todas las heridas.

Para ella no existía cura. Sentía que lo había perdido todo y que su corazón se había desgarrado, convirtiéndolo en cenizas que se iban alejando con el viento de un nuevo invierno.

Le regalaba las horas al tiempo, desperdiciándolas en encontrar un por qué y un cómo. No entendía como un amor tan grande, de un día para el otro se podía terminar.

Como esa historia, desaparecería.

Esa noche volvió a ser como las últimas noches de su vida.


Un café en la madrugada, un cigarrillo y la misma pregunta antes de decir hasta mañana ...

¿A dónde iban los sueños y las esperanzas cuando éstas ya no eran más compartidas?
Se había quedado estancada en aquella primera noche, en aquellos primeros besos, de mucho tiempo atrás.

Unos golpes en la ventana la sacaron de su ensimismamiento...

Y ahi estaba él, despues de tanto tiempo, para intentar arreglar todo el año que había hecho.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Fue difícil convivir con mi soledad, no hubo nadie que encendiera mi pasión
como un sueño apareciste y mi vida comenzó. Tuve miedo en mi interior, solo quiero amarte hoy.

Y que me llamen loca si quiero volar. Alcanzar nuestra estrella y traerla para ti, aquella que miramos juntos tu y yo y cuando estamos lejos nos une a los dos.
Aunque me llamen loca para mi no hay mas.
Bendita mi locura por quererte amar. Y que nos dejen soñar...

Y contigo aprendí todo en el amor ahora importan mas las cosas todo tiene otro color.
Y si no te tengo cerca ya no siento mi latir, eres mi mejor canción, hoy escribo para ti.

Quiero sentir, quiero vivir toda mi vida junto a ti.
Y sin pensar nunca te dejare de amar.
Quiero poner el mundo a tus pies y dibujar tu amanecer.
Mi destino es quererte hasta enloquecer

Y que me llamen loca si quiero volar...

miércoles, 28 de enero de 2009

En ese momento, me sentí bien.
Por completo.

Podía notar otra vez el palpitar desbocado de mi corazón contra las costillas y la sangre latiendo caliente y rápida por mis venas.

Los pulmones se me llenaron del dulce perfume que derramaba su cuerpo.

Era como si nunca hubiera existido un agujero en mi pecho.

Todo estaba perfecto, no curado, sino como si desde un principio no hubiera habido una herida.


"Yo no puedo vivir en un mundo donde tú no existas"

sábado, 20 de diciembre de 2008

Hoy voy a dejar de rebuscar el centro de la nada.

Voy a no pensar, a no temblar de frío, de miedo si tú me estás diciendo te espero, te quiero…

Trato de encontrar alguna luz en medio de la noche.

Hoy voy a actuar, se acabará el ruido, el tiempo y romperé el silencio.

No puedo, no quiero, no voy a llorar ni a preguntar como se agota sin más el sentimiento y por qué gira hacia atrás el mundo entero.

No encuentro la fuerza, me quema por dentro de ti, de mí porque temo que el fin vamos a sufrir.

No te quiero…

Hoy la soledad se va a quedar cuando no quede nada

Antes de empezar quiero volar contigo de nuevo por todo lo que pierdo: Tu cuerpo, tus besos…

No voy a llorar ni a preguntar como se muere sin más el sentimiento sobre los hombros me pesa el mundo entero no encuentro la fuerza, me quema por dentro de ti, de mí porque temo que el fin vamos a sufrir.

No te quiero…

domingo, 23 de noviembre de 2008

Siempre me han dicho que lo bueno se hace esperar, y siempre he sido yo la primera en decirlo después.

Muchos se cansan durante la espera y deciden abandonar.
Otros flojean, caen una y otra vez pero no se dejan vencer.

Hay casos en los que esperan sin más, sin miedos ni problemas.

Cuando hablamos de esperar lo primero que pensamos es en nosotros mismos, somos egoístas ¿porqué no decirlo?

Pensamos que nos vamos a cansar, que será duro, que perdemos el tiempo y la vida se nos irá consumiendo.

Pero luego te das cuenta de todo lo que tienes, de lo que has conseguido gracias a esa larga y angustiosa espera.

Después, el dolor, las lágrimas caídas, los problemas y los disgustos ocasionados se evaporan, se vuelven diminutos.

Y por fin tienes lo que querías.

Por fin la espera terminó, y por fin empiezas a ser feliz.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Como el olor de la hierba recién cortada.

Como el calor de los rayos del sol.

Como bañarse desnuda en el agua salada.

Como el sabor a helado de limón, como el olor a café y tostadas, como alcanzar un tren que se escapa, estaba enamorada..

Como una niña encaprichada, como un domingo en la cama toda la mañana, como un paseo en la rambla de las flores.

como decir a escondidas palabras prohibidas.

como bucear entre peces de colores, como la luz de las velas temblando, como una orquesta de cuerdas sonando...


Veía el mundo que me rodeaba como la luz de las velas temblando, como una orquesta de cuerdas sonando...

Estaba fuera de mí, completamente chalada y no sé como decir que tú me has hecho revivir...